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Ponga al cliente en el centro de su plan de márketing | Fiebre Creativa
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Ponga al cliente en el centro de su plan de márketing

Conocer al consumidor, descubrir sus deseos e intereses y convertirlo en el centro de la estrategia de marketing hará que una pyme saque partido de todo su potencial. Así lo empezó a hacer una pequeña tienda de ropa de Toledo. Su dueña estaba cansada de que sus intentos por atraer nuevos clientes no funcionaran, por lo que tuvo que cambiar su manera de dirigirse a los clientes. ¿Cómo lo hizo? Empezó a transmitir la historia de su negocio y la importancia de las primeras generaciones para la evolución de la empresa familiar. Creó ofertas vinculadas a sus valores para que se conocieran los orígenes de la marca. El fin no era aumentar las ventas, sino que el cliente se sintiera identificado y, en consecuencia, poco a poco se consiguiera su fidelización.

Las historias que forman parte de un pequeño negocio son un blanco perfecto a partir de las cuales se pueden construir acciones de márketing. No hace falta arrastrar una gran retahíla de anécdotas. A veces, simplemente se trata de explicar el porqué del nombre de la empresa.

Antes de aplicar una estrategia, es necesario realizar un plan de márketing en el que se establezcan los objetivos, los medios en los que se van a realizar las acciones y los recursos que se van a emplear.

El plan se debe renovar una vez al año para que el modelo de negocio se adapte al mercado

Publicidad, ventas, distribución de productos o diseño del empaquetado, entre otros, son los ámbitos que se pueden fijar en un plan. Lo importante es detectar cuándo se necesita crear una campaña y qué es lo que se quiere mejorar y así desarrollar actividades específicas. Hay que evitar el exceso de ruido. Es fundamental crear un diálogo con el consumidor, ya sea a través de las redes sociales o en el mismo local. Ahora el público es muy activo, ya que está deseando emitir su opinión y que se cuente con él.

Para realizar este proceso de escucha se debe fijar el público objetivo y estudiar nuevas variables. Ya no hay que fijarse sólo en criterios demográficos, sino en el comportamiento. Por ejemplo, en el consumo musical, la actitud de un adolescente de 13 años y de un adulto de 50 es la misma. Sólo cambia el producto que se compra. Renovar el programa una vez al año ayudará a que el modelo de negocio se adapte a los consumidores. Servirá para marcar el camino sobre cómo introducir nuevos servicios o acceder a mercados diferentes.

Para ello, la pyme debe realizar un análisis interno de la empresa y otro externo y así evaluar la situación del mercado. Tras este diagnóstico, se deben estudiar los medios en los que se va a actuar. Después, se debe establecer un plan que suponga una llamada a la acción a los clientes para que estos sean el centro de toda actividad.