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Fiebre Creativa | Las emociones siempre están ahí y siempre acaban influyendo en las decisiones que tomamos
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Las emociones siempre están ahí y siempre acaban influyendo en las decisiones que tomamos

¿Cuánto hay de racional y cuánto de emocional en las decisiones que tomamos? La neurociencia ha demostrado enlos últimos tiempos varias cosas. Una es la de que tomamos decisiones en un tiempo récord y que en realidad poco importa el tiempo que dediquemos a pensárnoslo porque el sí o el no ha sido tomado en los primeros segundos de reflexión. Otra es que nuestro cerebro y nuestra memoria funcionan a varios niveles y que quien toma las decisiones es nuestro cerebro no siempre racional. A la hora de decidir qué hacemos son nuestros sentimientos, nuestra parte más subjetiva, quien acaba marcado lo que vamos a hacer.

El peso emocional en la toma de decisiones no es, además, una cuestión baladí o que sólo afecta a esos elementos que parecen, por así decirlo, obvios. Uno de los ejemplos más claros de que el buen humor y las emociones positivas pueden tener un efecto que va mucho más allá de lo simplemente esperable es un estudio que ligó el buen tiempo con los resultados de la bolsa. Los investigadores fueron capaces de encontrar un nexo de unión entre los buenos resultados en bolsa y los días de sol.

Las decisiones no son racionales y por ello las decisiones de compra tampoco lo son. ¿Qué es lo que hace que nos quedamos con aquella marca de queso y no con esta? A la lista de variables hay que añadir la cuestión emocional y, sobre todo, las compañías tienen que empezar a jugar con esta cuestión para poder conseguir seducir a los consumidores y empujarlos en brazos de sus productos. ¿Tienen las marcas que convertirse en una especie de maestras de la manipulación emocional?