Get Social With Us
Fiebre Creativa | La comunicación, un activo esencial para la franquicia
22005
post-template-default,single,single-post,postid-22005,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,select-theme-ver-2.2.1,wpb-js-composer js-comp-ver-5.6,vc_responsive

La comunicación, un activo esencial para la franquicia

Estas son algunas de las preguntas que se formulan con frecuencia las centrales de franquicia. Las respuestas pueden ser tan múltiples como los objetivos que se haya fijado una organización, pero hay una conclusión muy evidente: la comunicación ha de ser una herramienta de comercialización y ventas capital para el desarrollo, expansión y fidelización del franquiciado por parte de una enseña.
Cuando un potencial emprendedor o franquiciado se acerca a una feria, a una firma consultora o al establecimiento de un centro comercial, normalmente, ya tiene una imagen e incluso una opinión predeterminada sobre una marca franquiciadora. A esa franquicia el potencial emprendedor le presupone que cuenta con un saber hacer. Da por sentado que le van a ofrecer una buena atención -si finalmente elige esa marca para montar un negocio-. Y, como es lógico, exigirá una formación adecuada por parte de la central para conocer el máximo de variables y retos del sector en el que opera y las peculiaridades de ese negocio. Un buen candidato potencial, además, visitará varias tiendas de esa franquicia, en distintas ciudades, y hablará con los gestores de esos establecimientos. Son algunos de los pasos que deberá afrontar el emprendedor medio que opta por acercarse al sistema de franquicia y que opta por una marca en concreto.
Además de todos estos y otros pasos, hay un elemento que resultará determinante para que ese potencial franquiciado elija una enseña u otra: la notoriedad y el posicionamiento de esa marca. Y es que una de las demandas de un franquiciado consistirá en contar con la credibilidad de la marca para ganar clientes de un modo más ágil que si elige montar un negocio tradicional por su cuenta. El franquiciado sabe, que además de tener que hacer un esfuerzo notable en la labor comercial y de trato al cliente o consumidor, podrá contar con las ventajas de sumarse a una marca reconocida por el mercado, y que es asociada por sus potenciales clientes como una organización seria y creíble. Para alcanzar estos objetivos parece claro que la comunicación es el camino más adecuado. Diseñar una buena estrategia de comunicación con los medios especializados y con los económico-empresariales por parte de la central de franquicia será un requisito indispensable. Sólo tenemos que preguntarnos una cosa: ¿por qué las empresas cotizadas y las grandes empresas en general invierten tanto en comunicación y relaciones públicas? La franquicia no puede ser indiferente a esta realidad, y deberá ser gestionada con los principios básicos de cualquier organización tradicional.
Desde la óptica del mercado, la franquicia se retrata de un modo evidente cuando cualquier ciudadano se acerca a un centro comercial o al local de esa enseña en cualquier ciudad de nuestro país y percibe la calidad de sus productos o el saber hacer de sus profesionales, así como la imagen corporativa y otros muchos elementos. Los establecimientos de franquicia nos permiten constatar de primera mano que lo que nos cuentan desde la central de franquicia es cierto. Eso sí, la proyección de la marca y su correcto posicionamiento en el mercado es algo que deberemos conquistar con una estrategia a medio y largo plazo. La notoriedad y el posicionamiento van a resultar determinantes a la hora de que un emprendedor se una a nuestra marca u opte por elegir otra de la competencia. El franquiciado, incluso, estará dispuesto a pagar un canon de entrada más elevado si percibe que el valor de la marca y su credibilidad ante los clientes finales es relevante. También analizará variables como qué factores hacen distinta a esa enseña de otras y cuáles son los aspectos con los que el consumidor asocia esa marca. Cabe recordar que las empresas, sean o no franquicias, son juzgadas por lo que dicen, por lo que hacen y por cómo lo hacen. Con todo, la comunicación, para dar respuesta a estas demandas, ha de estar en permanente relación con los actores del mercado, trasladarle de un modo eficiente lo que se hace bien, permitirles verlo y verificarlo.
La comunicación en las organizaciones empresariales es un pilar fundamental para el desarrollo de toda empresa. En el caso de la franquicia, además, el hecho de que el franquiciado tenga que abonar unos pagos fijos o variables en concepto de canon de entrada, royalty o similar, debería exigir a la central que una parte importante de esos ingresos se reinvierta en comunicación, y no solo en los gastos fijos y operativos de la central. Porque el franquiciado, en gran parte, tendrá éxito en su negocio en la medida en que la imagen con la que se ha “asociado” sea conocida, respetada y goce de credibilidad y notoriedad dentro del mercado.
Si nos fijamos en las empresas que cotizan en los mercados de valores, especialmente las del IBEX-35, podemos constatar que en el 75% de esas organizaciones el área de comunicación (bien sea interno o externo) depende directamente de la Alta Dirección, y forma parte, incluso, del Comité de Dirección. Siete de cada diez empresas cuenta con un responsable de comunicación, que puede ser miembro de la plantilla o a través de empresas externas especializadas. Los gestores de franquicia pueden tomar buena nota de esta realidad. Porque la comunicación cada vez está más vinculado con la cuenta de resultados de las empresas. Y contar con una estrategia adecuada de comunicación, no sólo nos podrá ayudar a captar franquiciados, sino que nos aportará credibilidad e incrementará las ventas en el mercado.
Las tareas más valoradas del departamento de comunicación son aquellas que inciden en los contactos con la dirección de la empresa, las relaciones con los medios de comunicación, el diseño de estrategias que apoyen las ventas o la captación de franquiciados y las relaciones con los públicos externos de la organización.
Entre los beneficios que se obtienen por la comunicación, además de incrementar las ventas y mejorar el acceso a los potenciales franquiciados, las empresas también buscan otros objetivos: intensificar las relaciones con los medios, mejorar la gestión de intangibles, potenciar la comunicación corporativa, apoyar a la comunicación interna y fomentar la imagen de responsabilidad social corporativa.
La comunicación corporativa es hoy la gasolina de toda empresa. Es una herramienta capital para mejorar los retos propios a los que se enfrenta una central de franquicias. Especialmente en una etapa de dificultades económicas es necesario proyectar los elementos que nos hacen diferentes dentro del mercado. Quien no comunica, no existe. Invertir en comunicación, por tanto, significa invertir en el presente y futuro de nuestra organización. La comunicación, como instrumento que fomenta el diálogo con los clientes y potenciales franquiciados, será lo que nos permita mejorar y seguir innovando.

 

En Fiebre Creativa te ayudamos a hacer crecer tu franquicia. Gestionamos toda la comunicación, trabajamos para posicionar tu marca, realizamos trabajos de impresión, diseño web, organización de eventos, gestión de la imagen corporativa. Te ofrecemos nuestros servicios especializados para la expansión de tu franquicia.