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Empresa y cliente, marca y persona tienen que entenderse y trabajar de la mano | Fiebre Creativa
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Empresa y cliente, marca y persona tienen que entenderse y trabajar de la mano

La publicidad, las redes sociales, una página web, generar contactos comerciales, hacer eventos, campañas de email marketing, marketing directo, SEO y SEM, Adwords…no son más que instrumentos que el profesional de marketing debe conocer al detalle para utilizarlos en el momento preciso para alcanzar la meta.

Dentro de estos instrumentos marketinianos, unos han ido evolucionando con el paso de los años, otros motivados por el nuevo entorno digital, han surgido de la nada; pero todos están pensados y diseñados para dirigirse directamente al cliente.

El marketing tradicional ha evolucionado en los últimos cien años considerablemente, pasando de un marketing totalmente centrado en el producto, allá por los años 50 (motivado por las grandes empresas y la producción industrial en cadena), a un marketing, el de los años 80, donde el protagonista era la marca y las grandes campañas publicitarias; a un marketing que a partir del año 2.000 mira y se centra en el cliente.

Pero , ¿por qué?

Porque el entorno digital y todo lo que conlleva, ha cambiado la forma de relacionarse entre marcas y clientes; entre empresas y personas; situándolas al mismo nivel, en una comunicación de tú a tú, bidireccional, donde el peso de la conversación ha pasado a estar en el lado del cliente.

El cliente actual sabe mas del producto/servicio que la propia marca, porque lee, investiga y aprende, compara y pregunta…el cliente ha generado su propia comunidad digital con seguidores y fans, convirtiéndose en un pequeño “lobby” con sus intereses, gustos, preferencias y voz.

Por este motivo cada vez mas las marcas deben ser transparentes, veraces, coherentes y aportar valor, porque si el cliente percibe que la marca le engaña o no cumple su promesa de marca, podrá unirse con otros clientes, y estos a su vez con otros cientos o miles, y hacer perder mucho a la marca: reputación, dinero y valor.

Por estos y otros motivos, las marcas deben entender que el cliente debe ser eje central de cualquier estrategia de marketing que se precie, porque es el motivo por el cual la marca existe, porque es la meta hacia el que nos dirigimos, porque es la persona que va a comprar el producto, porque es la persona que va a recomendar la marca, porque es la persona capaz de convertirse en “fan de la marca”, llevando nuestra “camiseta corporativa” toda la vida.

Pero aún hay mas porque el marketing del siglo XXI, empieza a hablar de co-creación, de co-crear, que significa dar un paso más en esta nueva relación marca-persona, para integrar al cliente no solo como centro de la estrategia, sino dentro del propio proceso interno de marketing de la compañía.

Es decir, si voy a lanzar un nuevo sabor de helado, ¿por qué no le pregunto a todos mis seguidores/clientes que me digan ellos cuales son los que querrían? ¿saco el nuevo helado y lo doy a probar para que me den su feedback? Modifico y mejoro el producto… les vuelvo a preguntar, y ahora si lanzo el nuevo sabor de helado…